—Bien— toma el maletín que usa por mochila y sale caminando del salón a paso rápido como siempre, sus pisadas son fuertes y confiadas además de que sus movimientos corporales son más como si en realidad caminara sobre una pasarela, a Theo le gusta que lo miren y camina así inconscientemente.
No tarda en encontrar las escaleras (mientras daba vueltas al inicio las pasó un par de veces) y tampoco se demora en dar con el salón 106, al leer “Historia universal” sonríe ampliamente, revisa el salón de enfrente que es donde dan matemáticas, seguro por eso se había confundido. Cuando nota que el jugador de football va llegando habla con tono socarrón. —Parece que el papel tenía razón McHilleys— arrastra el apellido a propósito. —Tres años en esta escuela no parecen ser la gran cosa si no te aprendes los salones.
Entonces es cuando Jack sonríe, y con sus movimientos bruscos gracias al football, le da un pequeño empujón con el hombro cuando pasa frente a la puerta que dice “Historia Universal” y abre sin cuidado: el salón completo estaba repleto de gráficas matemáticas, ecuaciones y tablas de multiplicar. Voltea su quijada a ver al chico extravagante una vez más, y musita sin cuidado: –Tres años en esta escuela me han enseñado que no siempre los carteles de las puertas son lo que dicen. Ten cuidado también con el de los baños, yo no sé si entras al de mujeres o al de hombres. –Sonríe pícaro.
Jack no es de los que se burlan de las personas: tiene muchos secretos guardados consigo que jamás ha dicho nunca, y se ha dejado llevar por la manera en que el equipo le ha forzado a ser, sin actuar realmente como es él. Con la mirada, mirando directamente a la del otro chico, le indica la dirección hacia el salón que decía “Matemáticas” y en realidad era el de Historia.

“¿Seguro? Esta vez no tengo que recoger a Melissa.” levanta su morral de la mesa y se dirige a la puerta para cerrarla....
soulmate. “–no. Es decir, puedo irme caminando, no hay problema, enserio.” Jack se frota las palmas de las manos con el...