Maldito bastardo. Claro que estaba furioso, pero más que eso, avergonzado. Jack pudo haberle dado un golpe allí mismo a pesar de que era a él a quien estaba defendiendo. Sin embargo, no lo hace y se limita a ignorar tanto al equipo como a Kyle, como a Theo, dando la media vuelta, ajustándose la maleta deportiva con el equipo y poniéndose descaradamente los audífonos como Poncio Pilatos lavándose las manos. Malagradecido, y aunque no tenía razón de estar enojado, no le impediría más a Kyle que le deje un ojo morado.

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