“Lo siento… a veces lo olvido” admitió, la verdad es que prefería no pensar en aquello “¿Hablamos de algo más? ¿Quieres que te cuente algo de mi aburrida vida?”
No la juzga. “No te preocupes” Se inclina a buscar sus ojos y asegurarle que no le importa ya mucho a estas alturas. “Si, cuéntame”.