La observa confundido levantarse e irse hacia las escaleras, cuando ella habla casi le invade el pánico. –¡Hey! ¡Eso no es justo fue tu culpa!– grita y se levanta para seguirla a las escaleras. Era una vil mentira eso de que al hermano menor le creen todo, a las mujeres es a quienes les creen, con derramar una lágrima les quitaban toda la culpa de encima. –Vale te ayudo pero no me eches la bronca a mi.
Ella sigue con la mirada arriba y le importa poco lo que el niño diga. –Ahora es por conveniencia, ¿No?

“Cada día me sorprende más tu estupidez.” se asomó con cuidado a la otra habitación: su mamá estaba la cocina, no podían...
younger bro. “Lo aventé debajo de la mesa.” Se muerde el labio. “No encontré muchas más opciones, solo tuve un segundo...